Uno de esos pequeños tesoros con los que uno se encuentra de vez en cuando. Lo compré en el aeropuerto, en edición de bolsillo, porque me apetecía leer algo sobre China, y me ha encantado. Fastidia que sea tan corto, apenas 200 páginas, porque se lee de maravilla y uno se queda con ganas de otras 200. Con una prosa ligera, pinceladas de humor y un brutal transfondo, David Kidd nos describe lo que fueron los años del cambio al comunismo en el imperio milenario. Kidd vivió allí entre 1946 y 1950 empapándose de la vida y cultura Chinas y dando clases de Inglés.

Siempre tuve la esperanza –nos dice Kidd– de que algún académico joven y brillante se interesaría por nosotros y por nuestros amigos chinos antes de que fuera demasiado tarde, de que estuviéramos todos muertos y las maravillas que habíamos contemplado quedaran sepultadas en el olvido. Pero este joven no ha aparecido y, por lo que sé, soy el único cronista con material de primera mano sobre esos años extraordinarios que vieron el final de la vieja China y los comienzos de la nueva.

Lo más interesante es la perspectiva desde la vemos el momento. Kidd, casado con una hija de una familia aristocrática de Pekín, vive en primera persona la feroz transformación, que sufre todo el imperio, sublimada en los sentimientos de la familia Yu, que resignadamente se enfrenta al fin de su particular modo de vida.

Libros del Asteroide

Prólogo de Manel Ollé

David Kidd Foundation

Foto por Aric S. Queen

Todavía no he tenido la oportunidad de visitar China, pero el día que lo haga sé de un sitio que va a ser parada obligatoria: Xitang.

Xitang es un pequeño pueblo situado en la provincia de Zheijang al sur de Shanghai. Existe desde hace casi 3 milenios. De todo lo que conozco a través de la red, es de los lugares que más me han llamado la atención. Lo más cerca que un pueblo puede estar de ser poesía. Sus canales y soportales son famosos, no en vano se le llama la “Venecia del Este”, pero afortunadamente todavía no está masificado.

El mayor reclamo del pueblo es un corredor cubierto de 1 kilómetro de longitud construido a lo largo del río. Por cierto, este pueblo y su corredor salen en la famosa Misión Imposible 3 de Tom Cruise. Las fotografías y los videos que se encuentran en la red me dan ganas de dejarlo todo e irme a vivir allí.

La verdad es que se tiene que estar bien.

Xitang

The Shanghai Show

Win at all costs.

Damages (2007)

Creadores: Glenn Kessler, Todd A. Kessler, Daniel Zelman, Mark Fish.

Reparto: Glenn Close, Rose Byrne, Ted Danson, Zeljko Ivanek, Tate Donovan, Noah Bean.

Duración: 1 Temporada - 13 Capítulos.

Lo peor de esta serie de televisión es el poster promocional, no el que encabeza este post, si no éste. A partir de ahí, todo en Damages es bueno, excelente si me apuran. No soy ningún fan de las series de abogados al uso, Law and Order nunca me enganchó, Shark me parece floja, Ally McBeal tenía sus momentos pero no me convenció. Sin embargo, después de ver Damages, tendré que darle una oportunidad a Murder One, ya que uno se reconcilia con el género… y de qué manera.

La trama parece sencilla, una firma de abogados de prestigio, en la que acaba de conseguir un puesto de trabajo una joven brillante llamada Ellen Parsons (Rose Byrne), trata de probar que el multimillonario Arthur Frobisher (muy creíble Ted Danson) poseía información privilegiada cuando se deshizo de las acciones de su propia compañía dejando en la estacada a 5000 empleados.

Nada más lejos de la realidad, la espléndida descripción de todos los personajes, entres los que destacaría a Patty Hewes (magnífica Glenn Close) y a un sorprendente Zeljko Ivanek, actor que interpreta a Ray Fiske, abogado del multimillonario, unida a un espléndido y acertado manejo de los tiempos narrativos (el empleo del flashforward provoca unas ganas urgentes de querer atar cabos), así como la cuidada fotografía y un guión milimétricamente calculado, convierten a Damages en una serie intrigante, sorprendente, dinámica y apasionante.

Los 13 capítulos que componen la primera temporada son redondos. Todo queda bien cerradito pero al mismo tiempo se abre una premisa más que interesante para el desarrollo de la segunda temporada. Impaciente estoy.

Las fotografías de este Chino-Americano-Inglés criado en México recorren el mundo y nos lo muestran en tonos suaves. Sugieren más que enseñan, evocan mundos brumosos a los que a uno le gustaría poder evadirse de vez en cuando.

Algunas de las imágenes de su anterior trabajo History Images (2004) parecían insinuar las líneas de su trabajo posterior.

The photographs in History Images are of histories, in the form of cities in China, either being destroyed or created at this juncture in time. They are of past histories, in the form of traditional buildings and neighborhoods, urban fabrics, and natural landscapes, in the process of being erased. They are of the absence of histories, in the form of construction sites, built upon an erasure of the past so complete that one would never know a past had ever existed. And they are of the anticipation of future histories, yet to unfold, in the form of newly built cities.

Tiananmen Square, Beijing, 2002

Chaotianmen, Yuzhong District, Chongqing, 2002

Horizons (2008), su exposición más reciente, tiene que ser fabulosa:

Horizons is an ongoing series of photographs, begun in 2001, that depict expansive views of a broad spectrum of environments throughout the world. The locations of the images may be distant in geography and diverse in subject matter, yet the photographs are linked by a horizon which continues in the same position from image to image. When placed side by side, the images form an extended landscape composed of an accumulation of varied continents, cities, terrains, situations, textures, and colors.

Canale della Giudecca I, Venezia, 2007

Canale della Giudecca I, Venezia, 2007

Baa Atoll, Maldives, 2007

Sangam II, Allahabad, 2008

Sangam II, Allahabad, 2008

Página de Sze Tsung Leong

Artículo en el New York Times

Inauguro el blog.

Poco a poco lo iré llenando de cosas, sin prisas.

La idea es frenar un poco, bajar las revoluciones, disfrutar más y compartirlo.